Los charcos salpican la lluvia
En las vías que camino
Cantando a la canción.
Veo los edificios
El cielo de los tuertos
Las pantallas que los ciegan
Los sacian
¡Frenéticos pervertidos!
Otro cielo
Tan pequeño
Tan enorme sobre mí
Donde los árboles silencian saber
Como los locos, los ignorantes
Los retardados
Como la abuela que solloza a algún dios
Y el niño
Hay un cielo tan enorme
Tan pequeño
Donde los perros sonríen sus tristezas
Donde piso los charcos de tu ausencia compañera
Y canto
Tan solo
Tan feliz.
lunes, 19 de enero de 2009
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